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Intimidad

03 septiembre 2009

De un tiempo para acá muchas cosas han cambiado, y gente que había desaparecido de mi vida, o yo había desaparecido de la suya, están volviendo. Y no importa los años que hayan pasado, porque la confianza y la intimidad que había en aquel entonces aún perduran. Y a veces me parece increíble lo profunda que puede llegar a ser una relación, para que resista el tiempo y la distancia de esa forma.


Y es que a veces internet hace magia, y a uno de mis antiguos amigos lo recuperé a través del facebook. Y a partir de una tarde de abril, las cosas han vuelto a ser como hace más de diez años. Cuando la ruptura de nuestro grupo, a causa de la ruptura de su relación, lo mandó todo al garete. Yo me equivoqué en mis decisiones de aquel momento, pero se aprende de todo en esta vida.


Y poco a poco la relación se está recuperando. Y ayer estuvimos hablando de los viejos tiempos... y la intimidad que tenía con él volvió a cobrar la forma de su mano acariciando mi espalda.


En la primera tarde de abril escarbamos para intentar averiguar el porqué de nuestra separación, pero había miles de razones. Los siguientes días nos hemos puesto al día de nuestras vidas, de la mía, de la de los amigos que teníamos en común. Cada una corriendo por un derrotero distinto. Y ayer volvimos a nosotros, a aquello que nos unió en tercero de carrera. A aquello que nos separó.


Ayer le dije: "es que me parece que te despertaba un tremendo instinto de protección..." pero hoy me he dado cuenta de que era al revés: la que se sentía protegida era yo. Y también muy querida.


Ratoncito, creo que he tenido mucha suerte contigo.

Dones

10 julio 2009


Por suerte, o por desgracia, vaya usted a saber, tengo un par de dones. Uno de ellos es el poseer una intución "superdesarrollada" que hace que pueda percibir cosas que a otra gente se le pasarían por alto. Quizá se trate sólo de atención (aunque en mi caso, y dados los antecedes, lo dudo). Tener un don así sirve para intentar ayudarte, y ayudar a los demás, lo mejor que se sepa. A veces tener este don es una maldición, porque acabas intuyendo cosas que sería mucho mejor no saber.

El otro don, y que estoy consiguiendo a fuerza de prestarme atención a mí misma, es darme cuenta de mis patrones inconscientes, e intentar parar aquellos que me acaban haciendo daño. En ese sentido tengo suerte, reacciono rápido e intento corregirlo a la misma velocidad. Así, hoy me he dado cuenta de mi relación con la felicidad, la tristeza y la comida. Sé que tengo un problema: cuando estoy nerviosa, o triste, o angustiada, como, como por comer, por llenar un vacío. Un vacío que no se puede llenar con comida, porque es como un pozo sin fondo.

De lo que no era consciente hasta hoy, y de lo que me he dado cuenta a raíz de la comparación con el día de ayer, es la relación a la inversa: como me comporto en relación a la comida cuando soy feliz. Y va a sonar a burrada: pero ayer no tenía casi hambre para cenar, era tan feliz que no me cabía nada más que la felicidad en el estómago. Hoy ha sido al revés: se ha abierto la boca del pozo sin fondo, y necesitaba llenar ese vacío. Pero se ha hecho la luz y me he dado cuenta, me he parado a tiempo.

Aún tengo que prestarme mucha más atención. Esto es sólo un pasito más. Y quizá debería atar más corto a mi intuición, que corre desbocada...





El juego de los espejos

08 junio 2009


El tema de este post lleva un par de meses dándome vueltas por la cabeza, y no tenía muy claro cómo hablar de esto. Y debe ser que el estar en vela me ha aclarado un poco las ideas (por cierto, un consejo, si os echáis un siestón de más de dos horas un domigo pre-lunes laborable... no os toméis después un café, por si las moscas...).

La cosa es que esta tarde he leído un post sobre este tema, en un blog que he descubierto esta misma semana. Y el post hablaba sobre la capacidad de escuchar y la empatía de las personas (casualmente, sobre la capacidad de escuchar acabo de leer otro post en el blog de Eduard Punset, pero dedicado a los taxistas).

En el post que he leído, la autora hablaba de cómo había estado hablando de un problema con un amigo, y éste, en vez de escuchar, ha comenzado a darle consejos sobre qué debería hacer en esa situación. La autora, ante esa reacción, se ha sentido presionada y ha terminado enfadándose: ella no le había pedido su consejo, sólo le había pedido que le escuchara, sólo quería su atención, y el apoyo de un amigo para desahogarse.

El saber escuchar es un don tan extraño como precioso. El ser humano, por regla general, ante la demanda de alguien de ser escuchado, reacciona creyendo que tras esa demanda de atención se encuentra una demanda de "ayúdame a buscar una solución" y creo que ante esa demanda reaccionamos y no sólo damos nuestra opinión, sino que decimos qué hacer y cómo. Acabo de recordar que en el libro "Los hombres son de Marte y las mujeres son de Venus" hablaban de esto mismo, pero diferenciado por sexo: en el libro se afirma que cuando una mujer acude con sus problemas a un hombre, éste tiene la creencia de que lo que se espera de él es una solución, cuando ella lo que busca es alguien que escuche mientras describe sus problemas en voz alta, con el único fin, quizá, de aclararse ella misma.

La capacidad de escuchar está tremendamente vinculada a la empatía. Y es a la empatía a la que yo llamo "el juego de los espejos". La empatía se define como la capacidad de ponerse en el lugar de otro, y entender sus sentimientos. La empatía no existiría sin la capacidad de "escuchar" (que no oír) al otro. Pero cuando escuchamos y reaccionamos dando consejos no pedidos, creo que lo hacemos desde un "yo en el otro", me explico: le digo al otro lo que creo que debe hacer, pero no desde la posición de lo que yo sé o conozco del otro, aunque esté teniendo en cuenta sus sentimientos, lo estoy haciendo desde mi propia historia, lo que yo sé, he vivido y sentido. Le estoy aconsejando en función de cómo actuaría yo si fuera él. Para mí, la empatía así entendida se queda coja.

Para mí la empatía debe ser todo un ejercicio de "yo soy el otro": qué sé de la persona que tengo en frente, cuáles son su problemas, sus debilidades, sus fortalezas, que le anima o que no, cómo ha salido de otras situaciones similares... y cuando he hecho su yo mío, entonces, y sólo si nos lo piden, es cuando deberíamos dar un consejo sobre qué hacer o cómo hacerlo. Es francamente difícil, en primer lugar porque lo que se pone a prueba es nuestro conocimiento y nuestro interés en el otro, y ahí es cuando nos damos cuenta de la profundidad de nuestras relaciones. Y en segundo lugar, porque desvincularse de nuestra propia historia para sumergirnos en la del otro puede ser una ardua tarea que implica romper todos nuestros esquemas mentales.

Me pongo delante del espejo, y primero te veo a ti, con tu alegría y tu dolor. Ves mi reflejo y yo veo el tuyo. Tu ves mi mundo tras el espejo y yo veo el tuyo. Si acerco mi mano al espejo, cuando nuestros dedos se toquen, yo seré tú y y tú también estarás dentro de mí, tus ojos verán a través de los míos, y mi corazón latirá a través del tuyo. Cuando nuestros dedos se toquen, se unirán nuestras almas, y seremos uno.





Pequeña y asustada...

17 diciembre 2008

Creo que una de las peores cosas que te puede pasar es que pierdas la esperanza,
la confianza en tí misma,
dejar que el miedo te domine,
sentirte perdida y asustada, sin saber cómo seguir adelante...
ser como un minúsculo grano de arena en medio del Universo...

Felicidad, desdicha... delirios de una noche en vela...

28 agosto 2008

Son las dos y pico de la madrugada y llevo más de dos horas dando vueltas en la cama... por regla general mi cerebro trabaja sin descanso, un parloteo mental que me confunde... intento aquietar mi mente, respiro profundamente y borro los millones de pájaros que cruzan mi cielo...

Aún así, por la mañana, en la ducha, el parloteo vuelve, pero ahora es distinto, tiene un objetivo... y vuelve a mi mente una conversación que tuve hace unas semanas, sobre la existencia o no de la felicidad... un amigo me preguntó "¿Para qué sirve la felicidad?" y hablando, me guió hacia la conclusión a la que había llegado él: la felicidad no existe, es una utopía. A mi modo de ver, es algo que nos hace seguir adelante, luchando, intentando alcanzarla... la cuestión es el cómo: en esta sociedad actual se nos vende que la felicidad se consigue consumiendo, compitiendo: "soy el mejor y tengo el coche más grande", y teóricamente "soy feliz cuando estoy conduciendo mi súper coche"... si lo piensas bien, en ese momento en que estás conduciendo el coche puedes sentir alegría, euforia... (algunos en moto lo que sienten es libertad...), pero eso es felicidad?: creo que no, es la búsqueda que nos marca esta sociedad, para mantenernos dentro del rebaño, para ser todos iguales, con los mismos objetivos... todos controlados...

También podemos decir que la felicidad es el conjunto de muchas cosas: alegría, tranquilidad, plenitud... pero eso son sentimientos, efímeros... cómo llegar a la plenitud? ésta se alcanza cuando crees que ya has conseguido todo en la vida... pero realmente alcanzamos todo en la vida? la sabiduría? la belleza? la paz? es esa búsqueda la que nos hace seguir adelante... y también la que nos hace sentirnos, a veces, tremendamente desdichados.... y aquí es donde empecé yo esta mañana a pensar: si no existe la felicidad, entonces la desdicha tampoco? pensando sobre esto me acordé de un libro que he leído muy recientemente, recomendado por mi amigo: "El curioso incidente del perro a medianoche", para no destriparlo demasiado os diré que el libro está desarrollado desde el punto de vista de un niño con Asperger. A grosso modo os diré que el Asperger es un síndrome catalogado dentro del autismo, y les impide manifestar cualquier tipo de empatía hacia los demás (evidentemente, hay grados dentro de este síndrome)... por contra, suelen ser personas superdotadas. En el libro, el niño protagonista es incapaz de entender ciertos estados de ánimo y sentimientos, y ve la realidad tal cual es, sin aditivos, sin percepciones personales... "lo que es, es".

Hace tiempo que aprendí que la desdicha es causada por no vivir el presente, y enfocarse en el pasado o en el futuro.... conseguí desatarme del pasado, pero seguí atada al futuro, sin poder vivir plenamente el presente. No sólo eso, como me dejo lleva por mis percepciones y sentimientos, totalmente subjetivos, por mis anhelos y ansias, soy incapaz de ver que "lo que es, es"... eso nos pasa a todos, esa es la fuente de la desdicha. No asimilamos que cualquier suceso es, simplemente... no, lo coloreamos con "es bueno", "es malo" o lo que sea en función de cómo nos hace sentir... pasamos a ser origen y consecuencia... esperamos y anhelamos... y ensuciamos la mente... y entonces te das cuenta de que la desdicha tampoco es real, es un producto mental, es lo que hace que huyamos de ella con todas nuestras fuerzas, buscando la otra utopía, la felicidad inexistente...

Aún así mi objetivo es seguir adelante, pero si he aprendido a no vivir del pasado, ahora tengo que aprender a no vivir enfocada en el futuro... no desear, no anhelar... no colorear la realidad... difícil, verdad? A veces se consigue, viviendo en el ahora, vaciando la mente (por increíble que parezca lo consigo limpiando... soy rara, lo sé)... dándote cuenta de que las cosas, simplemente, ocurren... y tú no siempre eres causa y consecuencia...

Post nº 100: Un ciclo se cierra, otro se abre...

19 agosto 2008

Si hay algo de lo que siempre he sido consciente, a lo largo de mi vida, es de cómo todo se ha desarrollado en ciclos de 7 años. Puede parecer una locura, pero es algo de lo que ya me dí cuenta cuando estaba en la universidad.

Mis primeros siete años van desde mi nacimiento hasta que salí de mi primer colegio, con siete años, el Gerardo Diego, y me pasaron al colegio de mis hermanos, el Joan Miró. Es mi mas tierna infancia.

Los siguientes siete años van desde 3º de EGB hasta 8º, con el paso al instituto: empiezan las responsabilidades, cuidar a mis hermanos, etc... el infiernillo de infancia del que ya hablé en mis 100 caras .

Los siguientes siete comprenden el instituto y la universad, hasta que cumplí los 21. Poco a poco me fuí liberando, creciendo y adentrándome en el mundo de los "adultos". Y ya van tres ciclos.

El siguiente ha sido un poco más largo, desde que comencé a trabajar en Repsol hasta ahora. Aunque ha sido muchísimo más intenso en el último año. En este ciclo comencé un trabajo en serio, me independicé, comencé a vivir en pareja... pero hasta este último año no he empezado a conocerme a fondo a mí misma, a entenderme y corregirme (intentándolo sin descanso, consiguiéndolo a veces) , a buscar lo que quiero ser, mis sueños, aunque haya muchas cosas que no se pueden conseguir (hay que esperar a encontrarlas)...

Comencé este blog para soltarle al mundo lo que pienso y lo que siento, porque hay cosas que muchas veces me gustaría gritar a los cuatro vientos. No esperaba que nadie lo leyera, porque el universo de internet empieza a ser infinito, pero me alegra mucho saber que tengo un público fiel, 77 navegantes que me vienen a ver de vez en cuando, algunos dejando sus comentarios, dándose a conocer, compartiendo su mundo... gracias por vuestro apoyo y cariño, silencioso o no.
En el blog he ido desgranando gran parte de mi último año, con mis euforias y mis bajones, y la ayuda que me ha prestado es infinita... estoy cambiando y el blog cambia conmigo.

Ahora estoy cerrando este último ciclo, lo cual no significa que vaya a hacer borrón y cuenta nueva con todo. Voy dejando tras de mí una piel que ya no me sirve, usada y destrozada por el tiempo, y aparece un nuevo yo, con nuevas ilusiones, inquietudes, ambiciones... un yo sediento de vida, de aprendizaje, ambiciosa y esperanzada conmigo misma.

No ha sido fácil, ni tampoco lo será de ahora en adelante. No quiero hacer castillos en el aire, pero tampoco ser pesimista: me llevará trabajo y esfuerzo, no dejaré de crecer de repente, no llegará un momento en que alcance la sabiduría, porque, como dice mi amigo Nacho, la sabiduría no existe (bueno, y la felicidad tampoco)... habrá trampas por el camino, pero poco a poco haré como el río camino del mar: sortear los obstáculos, aprender de ellos, olvidarlos y seguir mi camino rumbo al mar...

Cuando sabes que estás en un cambio de ciclo, a veces, el miedo atenaza, y surgen las dudas sobre si el camino elegido es el correcto, te sientes pequeño respecto tus objetivos... lo ves todo lejano, demasiado difícil, y es entonces cuando te das cuenta, o llega un amigo y te arrea una patada en el culo, y ves que eres tú mismo quien te limitas, dejas que tus miedos tomen el control y decidan por ti... tengo, tenemos, que darnos cuenta de que nuestro potencial es infinito... de que llegaremos a ser lo que queramos, que sólo nosotros vivimos nuestra vida.

Una cita que acabo de encontrar:
"Debo empezar mi vida,
una y otra vez,
soñando lo imposible"

A pasitos pequeños...

31 julio 2008

A veces tenemos demasiada prisa por llegar a los sitios... vamos corriendo, fijándonos en nuestro objetivo, sin disfrutar del paisaje que transcurre ante nosotros... estamos tan ciegos buscando el final del camino que no aprendemos del vuelo de la mariposa, del trabajo de las hormigas, del susurro del viento en las hojas...
Hay veces en que giramos alrededor nuestra, y somos como un agujero negro, absorbiendo hasta la luz que nos rodea, cuando deberíamos ser un agujero blanco... expandiendo la luz.
A veces hay que dar pasitos muy pequeños, no creer que lo sabemos todo, y afirmar los pies en el suelo...
incluso hay que tumbarse en la hierba, mirar al cielo y ver pasar las nubes... y entonces cierras los ojos y te das cuenta de que sólo eres una mota de polvo en el Universo, pero que aún así, eres importante...
Y sigue disfrutando, porque llegarás a tu meta en el momento adecuado, el día preciso...
A veces hay que dejar de buscar, y dejar a la vida hacer su trabajo, que ella nos enseñe.

Yo

13 julio 2008

Ni soy un maestro, ni un buda,
ni nada semenjante,
sólo soy un alma errante,
en busca de su camino,
de vuelta hacia la luz.
No pretendo guiarte en tu camino,
cada uno debe enfrentarse a su sino,
sabiendo que todos los caminos
conducen al mismo centro.
Busco en mi misma lealtad, honor,
sinceridad, alegría, compasión,
cariño y sabiduría,
una llama interna me guía.
Es todo lo que puedo ofrecer,
una mano abierta, una palma vacía,
pero llena de todo lo que soy.

El acomodador

Otra perla de El Zahir: "El acomodador: siempre hay un acontecimiento en nuestras vidas que es el responsable del hecho de que hayamos dejado de progresar. Un trauma, una derrota especialmente amarga, una desilusión amorosa, incluso una victoria que no entendemos muy bien, acaba haciendo que nos acobardemos y que no sigamos adelante. El hechicero, en el proceso de crecimientos de sus poderes ocultos, primero tiene que librarse de ese punto acomodador, y para eso tiene que recordar su vida y descubrir dónde está".

Corolario: La verdad es la siguiente: siempre podemos ir más lejos. Amar más, vivir más, arriesgar más. Jamás la inmovilidad es la mejor de las soluciones. Porque todo a nuestro alrededor cambia (incluso el amor) y tenemos que seguir este ritmo.

Arco Iris

05 julio 2008

Ahí estaba hoy otra vez, deslizándose silencioso por el suelo del tanatorio...
siempre hay belleza en la vida, incluso en los momentos más tristes...
porque la vida siempre acaba abriéndose paso,
ayudándonos a encontrar nuevas ilusiones.

Andando en círculos...

No habéis sentido nunca la sensación de estar, literalmente, "cagándola" (y perdón por el palabro), una y otra vez... las situaciones son ligeramente distintas, también las conversaciones, pero siempre acabas con esa sensación...
Es difícil romper el círculo vicioso...
Es como andar en círculos, o seguir un patrón de comportamiento que inconsciente, o conscientemente, repetimos. ¿El origen? quizás más antiguo de lo que nos podamos imaginar... quizá ni siquiera tenga ninguna relación directa con la situación actual...
Volveré a escribir sobre este tema...

Punto de no retorno

30 junio 2008




No sé cómo he llegado aquí,
pero atrás ya no queda nada...
tampoco delante...
el miedo se ha esfumado,
también las dudas y la tristeza.
No sé cómo ni por qué,
pero tampoco importa.
Ya soy libre.

No te rindas...

29 junio 2008


No me rendí nunca porque mientras uno lucha tiene la posibilidad de vencer y de recibir ayuda. Siempre en los últimos momentos, cuando todo parecía perdido, llegaba alguien que me ayudaba a superarme.



Silver Kane (En "El maestro y las magas", Alejandro Jodorowsky)



NO TE RINDAS

No te rindas, aún estás a tiempo de alcanzar y comenzar de nuevo,

aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,

liberar el lastre, retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,

continuar el viaje, perseguir tus sueños,

destrabar el tiempo, correr los escombros,

y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,

aunque el frío queme, aunque el miedo muerda,

aunque el sol se esconda, y se calle el viento,

aún hay fuego en tu alma

aún hay vida en tus sueños.

porque la vida es tuya y tuyo también el deseo

porque lo has querido y porque te quiero

porque existe el vino y el amor, es cierto.

porque no hay heridas que no cure el tiempo.

Abrir las puertas, quitar los cerrojos,

abandonar las murallas que te protegieron,

vivir la vida y aceptar el reto,

recuperar la risa, ensayar un canto,

bajar la guardia y extender las manos

desplegar las alas e intentar de nuevo,

celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas, por favor no cedas,

aunque el frío queme, aunque el miedo muerda,

aunque el sol se ponga y se calle el viento,

aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños

porque cada día es un comienzo nuevo,

porque esta es la hora y el mejor momento.

porque no estás solo, porque yo te quiero.



MARIO BENEDETTI

Una frase...

26 junio 2008

Que tiene mi hermana Vero puesta en el messenger y que me encanta:

"Sólo es un segundo en el que me atrevo a pedirte que me ames, después seguiré soñando contigo"

EL VIAJE CONTINUA...

24 junio 2008

Sigo andando, duna tras duna
caigo a veces de rodillas,
la arena se clava en mis manos
dudo si podré continuar...
No sé cuánto durará este viaje,
a veces me siento perdida
y no sé que dirección tomar.
Intento aferrarme a lo que creía ser:
mis recuerdos, mis sentimientos, mi pensamiento,
pero el viento del desierto me los quita de las manos
arena que se desliza entre los dedos,
vuelan con el viento...
y capa a capa voy cayendo,
cada vez más vacía...
y me da miedo...
miedo a llegar a ser NADA...






Un arco iris en el desierto

11 junio 2008

Esta tarde, al ir al perchero a recoger mi chaqueta para volver a casa he visto un arco iris en el cielo... y me he quedado mirándolo como si fuera la primera vez que veo uno..
Símbolo de paz y concordia para el cristianismo, puente entre materia y espíritu para otras creencias... es difícil de expresar con palabras lo que sentí en ese momento... la descomposición de la luz en diminutas gotitas de agua en el aire... fue como ver mis lágrimas transformadas en luz y color... unas lágrimas que arrasaron como un torrente mi desierto... lágrimas que me liberaron de mi carga... que me limpiaron el alma...
Y sigo mi camino por el desierto, ligera... optimista... un arco iris me acompaña en el camino... me anima a seguir... me muestra la salida...
Y por la noche la luz de una estrella me guía...

Sinceridad

10 junio 2008

Ayer me dijeron una frase que se me ha quedado grabada:"siento que mi sinceridad te duela".
Y como me ha pillado en una temporada que no hago más que darle vueltas a la cabeza, no he podido evitar darle vueltas al significado de la palabra "sinceridad" (según el DRAE es: sencillez, veracidad, modo de expresarse libre de fingimiento). A pesar de que más o menos todos estemos de acuerdo en que la sinceridad consiste en decir la verdad, creo que las verdades que expresamos son "nuestras verdades" (si hablamos de algo que nos implique personalmente...): nuestra forma de ver la vida, nuestra forma de sentir... todo bajo el subjetivo cristal por el que miramos (mi verdad no tiene por qué ser la tuya, lo que tú puedas entender por sinceridad yo no lo entiendo así...).
Yo para este tipo de cosas soy muy radical y cuando hablo de sinceridad siempre tengo dos premisas: primero, intentar ser todo lo sincero posible, intentando no hacer daño gratuitamente (las famosas mentiras piadosas, que intento usar lo menos posible...). Estos ataques de sinceridad han hecho que muchas veces me hayan tachado de brusca. Y por otro lado, prefiero que me digan la verdad, por completo, por mucho que duela. Para mí no quiero medias tintas, no lo soporto. Me duele mucho que me mientan...

Pensamientos en voz alta...

09 junio 2008

De verdad, ¿tan horrible soy?

¿Por qué?

Millones de ¿por qués? revolotean por mi cabeza sin descanso...
millones de preguntas sin respuesta...
preguntas que "no se tienen que preguntar"...
soy distinta a todo el mundo,
pero en el fondo siento lo mismo...
pero eso, ¿acaso importa?

El valor del silencio... y la búsqueda del Grial

07 junio 2008




Desde hace algo más de una semana me envuelve el silencio... no es un silencio opresivo o solitario... es el silencio de la búsqueda de uno mismo, comprensivo... de alguna forma me hace compañía, es difícil de explicar.



Cuando uno toma una decisión a veces no es consciente de la globalidad de las consecuencias, sobre todo si esa te decisión te lleva a una experiencia vital completamente nueva. Para mi esa experiencia supone vivir sola (bueno, con mis gatos) por primera vez en mi vida. Siempre he estado rodeada de gente y de ruido: primero mi familia y después mi pareja... y hoy me doy cuenta de la importancia que tiene el silencio y la soledad para encontrarse a uno mismo.



Tengo la suerte de que me adapto con relativa facilidad a las nuevas situaciones, y para llevar una semana y algo sola, no lo llevo mal. Los comienzos fueron duros, como casi todos los comienzos... pero día a día valoro más la tranquilidad, el silencio... el pensar... o el vaciar la mente por completo en absoluta libertad.
Llego a casa y no siento la necesidad de poner la televisión o música, por el simple hecho de que haya algo de ruido en la casa, que no parezca vacía. Me deleito en el silencio.



Y estoy pensando en su importancia por la reciente experiencia de una de las personas que me acompañan en mi viaje por el laberinto, y al que me gustaría considerar como amigo. Ha estado en Japón, visitando un monasterio Zen . La meditación en Zen no necesita de mantras... sólo la concentración en el silencio... hasta que lo demás desaparece, y sólo queda el YO.



Mi amigo el miércoles me hizo un regalo: me pasó a una sala donde sobre una larga mesa tenía decenas de copas y cálices, y me dijo que escogiera una. Elegí una copa de cristal negro, europea (el resto procedía de sus viajes por todo el mundo). Y la escogí nada más verla, sin apenas fijarme en las demás, desde la entrada de la sala. Y cuando me acerqué a ella me sorprendí al ver que dentro había una flor de loto , de cristal.
Hace ya mucho que no creo en las casualidades, creo que todo está relacionado, y todo tiene un por qué, aunque no seamos capaces de verlo en primera instancia. Para mi amigo el grial simboliza la búsqueda del yo profundo... el mismo camino que estoy buscando en silencio...