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Cumbre de Copenhague

19 diciembre 2009



Éste no es el paisaje que ven desde su ventana los señores que se han reunido esta semana en la cumbre del clima. Esa cumbre que al final, y cómo todo el mundo preveía, se ha quedado en agua de borrajas. Ésto es sólo parte de lo que nos espera, lo que ellos no ven.

El manifiesto por la defensa de los derechos en internet y la cumbre de Copenhague

10 diciembre 2009

Lo puse en facebook un par de días antes de que comenzara la cumbre de Copenhague: "Igual que se ha movido la red por el tema de la defensa de nuestros derechos en internet deberíamos movernos para apoyar la cumbre de Copenhague y que no quede en agua de borrajas".

Y aviso, este post va a ir cargadito de demagogia barata (como yo lo llamo, erróneamente o no, pero es como lo siento). También es mezclar churras con merinas, pero es mi visión. 

Y es que el grupo que se creó en Facebook a raíz de la presentación del anteproyecto de la ley de economía sostenible, junto con el anexo donde se insinua la supresión de webs que vulneren los derechos de autor ("estupendamente" protegidos por la SGAE) consiguió movilizar a la red y a los medios, incluso al ministerio de Cultura de una forma sin precedentes. La reacción de la sociedad fue brutal, el grupo en facebook ya tiene casi 175.000 miembros, se salió a la calle (aunque "de paseo"), se dedicaron editoriales y cierres de noticiarios. El mundo se volvió loco porque la censura asomaba las orejas de nuevo (o al menos eso es lo que afirman nuestros amigos de PP, únicos en decir -votar- una cosa o todo lo contrario dependiendo del foro que se trate). Si bien es cierto que apoyo totalmente el manifiesto que se redacto en contra de la citada ley, que estoy admirada de la reacción popular que se generó después, estoy totalmente de acuerdo con la opinión que da Enrique Dans (uno de los que acudieron a la reunión con la ministra) en su blog  (y que conocí por una amigo): "aún no hemos conseguido nada, hay que seguir escribiendo, seguir mandando mensajes al gobierno, seguir movilizándonos...". Y es que tenemos una tendencia al inmovilismo y al "ya lo harán otros" que me saca de quicio, y que que ralla en el suicidio colectivo si lo vemos como una de las características intrínsecas de nuestra sociedad. 

Y frente a esta explosión sin consecuencias aparentes (al menos aún) me encuentro con que el futuro de este planeta se lo están jugando, durante estos días, en Copenhague. Y mucho me temo que pasará la cumbre sin pena ni gloria, y que no se llegará a ningún acuerdo vinculante para reducir las emisiones de CO2, porque nuestros representantes están muy ocupados con "mamá, mamá, él contaminó primero", "yo no puedo hacerlo, porque aún estoy en edad de crecer" y la culpa la tienen "fulanito y menganito".  Y mientras ellos están tirándose piedras los unos a los otros, nosotros, "la calle", nos quedamos mirando... bueno, mejor dicho, ni eso. Si bien es cierto que el día que comenzó la cumbre los periódicos de este país lanzaron un editorial conjunto apoyando la toma de medidas y recalcando su importancia, según han pasado los días parece que las voces se han ido apagando. Ayer me llegó un mensaje de Greenpeace Int. y hoy otro de Greenpeace España animando para que la gente se eche a la calle, para que se siga escribiendo a los gobiernos, para que se siga presionando... en definitiva, para HACER RUIDO, para concienciar y mentalizar a la población de que este es un PROBLEMA GRAVE y ES UN PROBLEMA DE TODOS. 

Y es que creo que el problema lo vemos aún muy lejano: no son nuestras casas las que desaparecen bajo las aguas, ni nuestros terrenos los que se mueren por la sequía, no somos nosotros los millones de personas que ya son refugiados climáticos... ni creemos que vayamos a ser los cientos de millones que se prevén de aquí a dos décadas. Nosotros somos ricos, y vivimos en una sociedad avanzada. En un país cuyos gobernantes se ocuparán de buscarnos el suministro de agua cuando el verano que viene no nos llegue el agua a casa, si continúan las altas temperaturas y sigue sin llover. Esos mismo gobernantes que aún están aquí, dedicándose no sé muy bien a qué, y que la semana que viene irán al cierre de la cumbre, para salir guapos en la foto, pero que no habrán tomado ninguna decisión, que no habrán negociado, que no se han preocupado de sentarse y enfrentarse a la realidad, y tomar medidas para intentar solucionarlo.

Y nosotros mientras, ¿qué? ¿nos quedaremos mirando sin hacer nada, esperando a ver qué hacen ellos?, si ellos no se mueven les tendremos que mover nosotros, y ser nosotros los primeros en echar a andar, hacer que arda la red, pedir, reclamar y manifestarse.  Si ellos ven que no nos importa, no se moverán, porque lo que a fin de cuentas les importa es el poder y los votos. Pero si luchamos, si nos preocupamos, aunque sólo sea por captar nuestros votos, por hacer ver que les interesa (es así de triste, pero es la realidad) quizá consigamos que salga algo de esta cumbre. 

No está en sus manos, está en las nuestras. 








La vida siempre es más fuerte

10 septiembre 2009

¿Te imaginas ser uno de los últimos hombres o mujeres sobre la faz de la Tierra?, ¿que los pocos supervivientes con los que convives son miembros de tu propia familia?, ¿y si supieras que hay algunos supervivientes más, pero que es prácticamente imposible ponerte en contacto con ellos, y que intentar hacerlo supondría poner tu vida en juego?...
Este es el escenario postnuclear que presenta Pedro Cáceres en su artículo sobre el Oso Cantábrico, en el Mundo (pinchen aquí).

No somos osos, la evolución a hecho que nos sobrepongamos a un instinto reproductor más fuerte que uno mismo... y posiblemente antepondríamos nuestra propia supervivencia a la continuidad de la especie humana... ¿O no? o es que el conocimiento profundo de que somos los últimos haría que nuestros instintos dormidos salieran otra vez a la superficie?

Pues ese instinto de supervivencia, de preservación de la propia especie, la continuidad de la vida, la fuerza de la  Naturaleza es lo que ha hecho que un oso se haya jugado la vida para poder reproducirse.

Tal y como comentan en el artículo, en el norte de España sobreviven las dos últimas poblaciones de Oso Pardo Cantábrico (Ursus arctos), la occidental y la oriental, separadas, nada más y nada menos, que por una vía de tren, una carretera y una autopista. El caso del oso cantábrico me recuerda en muchos aspectos al Leopardo Amur, del que ya hablé aquí, que se encuentra en grave riesgo de extinción, acentuado además por una fuerte endogamia debido a que sus poblaciones se encuentran aisladas. La reproducción endogámica es una de las peores cosas que le puede pasar a una especie que ya se encuentra en riesgo de extinción, porque las nuevas crías son más débiles y suelen nacer con defectos genéticos.

Recientemente se han encontrado restos que indican que existen dos nuevas crías de oso cantábrico procedentes de un macho de la población occidental (más numerosa) y una hembra oriental. Una muy buena noticia, y una gran esperanza para la continuidad de la especie. Ojalá se siga trabajando para crear pasillos que comuniquen ambas poblaciones, y que dentro de poco toda la cordillera cantábrica esté llena de oseznos.

Lobos: ¿estaremos aprendiendo?

16 agosto 2009


Durante la semana que estuve de vacaciones en Málaga tuve la oportunidad de hacer una visita a Lobo Park (Antequera). Para ser sincera, desconocía totalmente la existencia de un centro de estas características en España, sobre todo si tenemos en cuenta la cultura de miedo al lobo que existe aún en nuestro país.

Lobo Park es un fruto de la iniciativa privada de Daniel Weigend, psicólogo bávaro que ha creado en Andalucía el único refugio (hasta ahora) de lobos en España. En el centro, cuya extensión no llega a las cuatro hectáreas, conviven, por separado, cuatro especies de lobos: Lobo ibérico, lobo tundra de Alaska, Timber canadiense y Lobo europeo, además de tres ejemplares procendentes de cruce entre perros y lobos (práctica prohibida en Europa pero ampliamente difundida en países como EE.UU). En el centro se recogen animales que han perdido a sus progenitores, o como en el caso de los perros-lobo, animales que no han podido ser controlados y amaestrados por sus dueños, y éstos, finalmente, han debido dejarles en este centro de acogida.

Cuando un amigo me recomendó que hiciera una visita al centro, estuvimos hablando de como siendo uno de los países con mayor diversidad en cuanto a fauna y flora de toda Europa, tienen que ser personas de otros países los que tengan que venir aquí a enseñarnos cómo cuidar de los tesoros que tenemos.

Ayer me enteré por la prensa de que en Puebla de Sanabria (Zamora) se va a abrir un centro temático sobre el lobo ibérico para dar a conocer las características de esta especie, protegerlo y, ya de paso, y como no podía ser de otra forma con el ser humano, usarlo como un reclamo turístico más para la zona.

Me gustaría pensar que estamos aprendiendo que el lobo es un animal más, indispensable para mantener el delicado equilibrio en nuestros bosques, también que por fín los ganaderos y pastores han entendido que la única razón por la que el lobo ataca a los rebaños es porque les estamos diezmando sus terrenos de caza, arrancando hectáreas de árboles a los bosques para dedicarlas al cultivo y al pastoreo, haciendo que sus manadas queden aisladas entre sí, e impidiendo que puedan moverse en busca de alimento. Me gustaría pensar que estamos aprendiendo a respetar al lobo, y que todo esto no es sólo una argucia para atraer turistas a la zona.

El último recuerdo que tengo de casa de una de mis abuelas, en Ávila, es el de estar metida en la cama, por la noche, hace casi 27 años, y oir aullar a un lobo...






David contra Goliat

26 abril 2009


Acabo de tener un sueño francamente extraño, pero dentro de su rareza, lo más importante del sueño es que aparecía una mujer que estaba chiflada, y tenía dos animales, uno de ellos una gata, y a ambos los maltrataba.
Al final del sueño la gata se rebela contra su dueña, quiere ser libre y dejar de ser maltratada (a todo esto, la gata hablaba)... así que la pequeña gata negra comienza a bufar a su dueña, a arañarla, a intentar morderla, se le eriza el lomo y mientras la dueña intenta matarla con sus propias manos. De repente la dueña se transforma en un león gigantesco, pero eso no amilana a la gata, que sigue bufando, arañando y mordiendo como loca. Finalmente el león retrocede y la deja escapar. La gata por fín es libre. Y un par de voces en off en mi cabeza comentan:
-"lo ha conseguido, ya es libre, ha luchado, se ha rebelado y es libre".
-"sí, y ella sólo ha sido la primera de muchos más que lucharán por conseguirlo".

La verdad que lo más impactante del sueño ha sido la última frase... la Tierra y la vida se rebelarán contra nosotros, porque somos el impedimento para que la vida siga su curso.
Y además, si no nos rebelamos y luchamos por lo que consideramos justo, jamás seremos libres.

Doble moral

29 febrero 2008

Hoy mi Pepito Grillo particular (que un día me va a calzar una colleja de cuidado por la cantidad de motes con que le llamo al cabo del día) me ha hecho reflexionar sobre el post anterior, en el que expresaba mi indignación sobre el hecho de que un chaval y sus amigos se hubieran dedicado a matar gatos en Talavera de la Reina, y después se hubieran dedicado a sacarse fotos con el "trofeo".
Pues bien, la razón de la reflexión es que yo hace un par de días vi un par de gatitos (calculo que de un año) muy cerca de mi casa, y tuve la tentación de cogerlos y subírmelos. Pero no lo hice, porque pensé: y qué hago luego con cuatro gatos en casa??? ni siquiera me plantee la posibilidad de acogerlos por unos días y llamar a una protectora para que vinieran a buscarlos y luego los dieran en adopción.
Uno de mis gatos lo recogió mi amiga Cris, en Talavera, y ahora ha recogido un cachorro de perro, ha llamado a una protectora y lo van a llevar a una familia de Teruel. Y aquí es dónde Pepito me ha dado una de sus patadas en el culo, para que use la cabeza: pues coges, te los subes y llamas a una protectora, porque lo que tú has hecho ha sido dejarlos abandonados, dejarles morir, que no es mucho mejor que matarles, como ha hecho el tío de Talavera. Y Pepito, como siempre, tiene razón. Por pura comodidad no ayudé a los gatitos. Entono el mea culpa. Y de paso dejo aquí los links de varias asociaciones y protectoras de animales de Madrid y alrededores (para que no me vuelva a pasar algo así)
http://www.catycan.com/protectoras.html (aquí aparece un listado con las asociaciones protectoras de animales por provincias)