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Un chiste para pensar...

25 agosto 2010

Una niña va a un restaurante con sus padres. El camarero se acerca y le pregunta: "¿Qué desean?".
La niña suelta: "quiero un perrito caliente". Su madre mira la carta y dice: "Quiero pescado hervido".
"Suena bien - afirma el padre. Se vuelve al camarero y le dice: "serán tres de pescado hervido".
El camarero inclina la cabeza y vuelve a la cocina. A través de la puerta se le oye decir: "Luis, dos de pescado hervido y un perrito caliente". "Mira mamá - dice la niña -  cree que soy real".

Confianza

17 agosto 2010

Quizá yo no sea la persona más indicada para publicar esto... no cuando yo misma no he sabido dar valor a la confianza en mí depositada. Y no es que me haya pasado una vez, me ha pasado varias, en distintas circunstancias, provocando en todos los casos heridas que quizá nunca se borren. A mí también me ha pasado, pero creo que no hay culpables, todos somos inocentes, pero hay que ser responsables y asumir las consecuencias de nuestros actos.  Y aunque algunas veces no seamos conscientes de por qué hacemos las cosas, y otras sí, me gustaría seguir confiando en que todo ocurre por una razón.

Es un texto del libro Inteligencia del Alma, de Jose María Doria.

CONFIANZA

El momento más oscuro de la noche de la vida, ocurre un instante antes del amanecer.

Vicente Ferrer



¿Qué sucede cuándo sentimos que "tocamos fondo"?, ¿acaso cuando más oscura es la noche, es justamente cuando la vida da paso al alba? Si observamos las leyes de la naturaleza, veremos que el crudo invierno da paso al sol de la primavera y que en lo más profundo del fruto caído, se halla la semilla dispuesta. Ciclos ascendentes que llegan a su cenit y comienzan a descender hasta "tocar fondo" y volver a emerger a un nuevo episodio de existencia. Un principio que, como Ley del Ritmo, señala el permanente cambio y transformación de todas las cosas.

Cuando uno experimenta en el mismo día una pizca de frustración y otra de esperanza, un punto de crispación y otro de sosiego o bien pinceladas de incertidumbre y más tarde de confianza, se puede preguntar, ¿existe algún estado mental que realmente permanezca? La respuesta es obviamente No. La realidad se construye con un material tan fugaz como lo puedan ser los pensamientos. Y, ¿somos capaces de mantener algún pensamiento durante unos minutos? La respuesta es evidente al observar que la corriente de las ideas es tan chispeante como efímera.

Lo mismo sucede con las sensaciones y las emociones. ¿Podemos alargar el placer que sentimos al comer un alimento exquisito cuando éste ha sido ya masticado? ¿Podemos alargar la emoción de satisfacción por un trabajo bien hecho? o ¿la exaltación del abrazo a un ser querido? La respuesta sigue siendo No. Lo único que tenemos es el presente, y lo único que permanece ante esta ilusionada noria que toca fondo y se eleva, es la observación y la consciencia de tan rotunda impermanencia. Algo que corre a cargo del Testigo inmutable. El Yo Real e imperturbable que ni se mueve, ni se altera.

Si uno mantiene su atención a los cambios y ondulaciones que su mente experimenta, sucede que tal observación sostenida nos despierta y libera. En el fondo de nosotros mismos, sabemos muy bien que la vida tiene sentido tanto en la incertidumbre, como en la certeza. En el Universo infinito todo es movimiento. Átomos, moléculas, células, órganos, planetas y estrellas se mueven, orbitan y cambian. De la misma forma, pensamientos, emociones y sensaciones también fluyen en suaves ondas que vienen y van a lo largo de ciclos que se alternan.

Cuando uno sufre, conviene que observe su dolor y también, cómo tras él, brota la esperanza. No hace falta que dediquemos gran esfuerzo para superarlo, ni que hagamos grandes ingenierías en la mente confusa por la tormenta. Simplemente, cuando llegue la noche oscura del alma, fluyamos hacia adelante y dejemos que lo próximo llegue y que, de todo ello, uno suavemente aprenda. Todo son vivencias que acontecen en la gran espiral de la experiencia. Confiemos en el cambio. En realidad, somos mucho más que los juegos ondulantes de la mente alterna. No somos víctimas, ni verdugos. El dolor es transitorio y forma parte del diseño, como lo puedan ser el placer y la satisfacción plena.

Tengamos confianza en el Ritmo del Universo. Todo sucede por algo, y a veces, es duro nacer a una nueva etapa, pero uno bien sabe que detrás de lo que sucede hay crecimiento y enseñanza. Cuanto más difícil es el momento, más cerca está el cambio abrupto por el que nacemos a otra esfera. Si ahora hay nubes de dolor y confusión en su vida, acepte, observe, mantenga la atención... usted bien sabe que esto también pasa.


Texto perteneciente al libro del autor: "Inteligencia del alma"

Jose Maria Doria jmdoria@escuelatranspersonal.com

¿Definirme yo? No, gracias

14 agosto 2010

Estaba esta mañana tumbada al solecito, después de darme un baño en la piscina... y me he puesto a pensar sobre aquellas personas que dicen: "yo soy así, y ya no puedo/voy/soy demasiado viejo para... cambiar"...
Y ese pensamiento se ha cruzado con algo que me leyó mi amigo Alberto anoche, y que yo misma escribí: "No voy a definirme, porque eso es imposible"... el resultado ha sido: "No es que sea imposible definirme... es que no quiero definirme!".

Por definición, la definición (jajajajaja, uy, una palabra autoreferente... a ver si me voy a colar en un bucle...) implica estatismo, inmovilidad, imposibilidad de cambio: un perro va a ser un perro hoy, mañana y dentro de cien años...

Si yo me definiera, podría significar que yo voy a ser igual hoy, mañana y dentro de cien años... y yo no quiero eso, no quiero autilimitarme, cerrarme puertas y ventanas, ser incapaz de cambiar mi forma de pensar, comportarme y ser. Si quiero seguir creciendo, tengo que cambiar, y con el cambio es imposible la autodefinición estática. Yo no soy hoy la misma que seré mañana. Si así fuera, lo único que haría sería hacerme daño a mí misma.

Así que... be water my friend...

De la paja en el ojo ajeno y la viga en el propio

03 agosto 2010



Personalmente soy de las que creen que el crecimiento personal pasa por la observación a uno mismo y atención constante. Que no es fácil, pero se intenta. Aunque, evidentemente, siempre podemos tener la suerte de contar con alguien que nos eche una mano en esta labor (o no me dirán que una de las especialidades del ser humano no es ver la paja en el ojo ajeno...). El problema está en que a lo mejor esa viga no nos deja ver la suerte que se tiene con contar con alguien así.

Pero a veces esa viga también nos impide ver más cosas. Por ejemplo, las razones por las cuales alguien nos saca de nuestras casillas, siempre, da igual la situación o circunstancia. Hay algo en esa persona que nos pone de los nervios y la sola idea de enfrentarnos a ella nos altera.

Este es mi caso. Digamos que la persona que me altera es incapaz de hilvanar dos frases seguidas y usa muletillas constantemente. Tarda muchísimo en completar una frase al hablar.  Es cuadriculado y una vez se le ha metido una cosa en la cabeza nadie es capaz de sacarlo de ahí. Jamás admite un error y prefiere dejarte por mentiroso antes que admitir que se ha equivocado. Tarda muchísimo en captar conceptos nuevos o abrirse a ideas nuevas... Bueno, y lo voy a dejar aquí porque los que me conozcan bien ya saben de quién hablo. Y también saben de mi proverbial impaciencia (mi caballo de batalla), con lo cual, personalmente se me hace insufrible estar con esta persona. Pero  no me queda más remedio.

El tema está en que hay un concepto en psicología, denominado "la sombra" y acuñado con Carl Jung, y que englobaría todo aquello que está en nuestro subconsciente, todo aquello oscuro y que no aceptamos de nosotros mismos. Y precisamente, por no verlo en nosotros, lo solemos ver en los demás, y es esa parte de los demás que refleja nuestra sombra lo que más nos saca de nuestras casillas. 

Y dándole vueltas a este tema, tuve que hacer un auténtico ejercicio de introspección para averiguar qué reflejaba de mí esa persona que tanto me sacaba de mis casillas, porque así, a primera vista, cualquiera que me conozca sabe que somos como el sol y la luna, totalmente opuestos: yo con facilidad de palabra (demasiada a veces), capto los conceptos bastante rápido, admito mis errores... No ha sido fácil, pero sí provechoso: y es que su misma dificultad para expresarse, la tengo yo también. En distintas circunstancias y de distinta forma, pero en el fondo significa lo mismo.

Mi viga es no hablar cuando debo hacerlo, no defenderme o defender mis derechos. Callarme por cobardía o por no crear más problemas donde ya los hay. O hablar cuando debería callarme.  Es el no saber decir "basta" o "no". O es el no decir directamente y a las claras todo lo bueno que llevo dentro, directamente y a la cara. Y sí, también tengo que reconocer que soy tremendamente cabezota.

Tengo suerte, no todos tenemos a alguien que nos da una patada en el culo, o que nos refleja aquello que más nos saca de nuestras casillas para que nos demos cuenta de nuestros propios fallos. Ahora sólo me queda averiguar qué es lo que tiene que enseñarme mi némesis personal desde hace casi diez años... y que vuelve una y otra vez...

Ternura

17 julio 2010

Dirigido a ti.

Cuando hablas y dices cosas tan bonitas acerca de la vida  y de todo aquello que te pasa, siento admiración por tu lucidez y por tus formas mentales tan bien cultivadas. Cuando me cuentas lo que descubres con tus propias antenas de ver el mundo y enteder lo que a éste le ocurre, siento el poder de tus talentos que corre vigoroso por las neuronas de mi alma.

Cuando pones la letra a la música y cuando explicas tan agudamente lo que muy dentro nos pasa, sentimos la grandeza de entender la vida y abrir la mente a ideas expandidas y sensatas. Cuando en tus palabras pones la luz que necesitan mis sentimientos, a veces confusos por contradicciones internas, siento que eres un regalo que muestra las diferencias y separa el grano de las pajas.

Cuando te expresas sinceramente e inventas palabras nuevas, siento el reconocimiento de tu mente, siento tu sutil poder sobre las tinieblas. Cuando me acaricias con tus palabras dulces y sedosas, y me regalas susurros que me recuerdan la dimensión celeste de la existencia, te doy las gracias por saberme decir lo que un día soñé y que ahora, al nacer, serena mi alma.

Tus palabras son seguras, hermosas y bien calculadas...;  sin embargo, cuando me miras en silencio,  cuando posas en mis ojos tu mirada...,  todo se detiene atento, hasta las estrellas del cielo parecen paralizar su marcha. Cuando miras mis pupilas y mantengo tu mirada, se abre  un abismo infinito que me conmueve y arrastra.

Cuando contemplas una flor recién abierta o la mano arrugada de la anciana, siento tu grandeza, te reconozco como amor y percibo que has hecho un gran camino con el alma desnuda y descubierta.  Cuando contemplas al que sufre, cuando enfocas al que goza, veo algo más en ti, veo tu sabiduría ecuánime, descubro al ser que volvió a la luz atravesando las sombras.

Cuando miras al infinito y te abstraes en las blancas arenas de las playas, descubro la inmensidad que resuena en lo profundo de mi alma. No es tu talento lo que ahora me conmueve, no es tu excelencia lo que ahora me impresiona. En realidad, es el rostro de todos los inocentes y la llamada de la ternura suprema. Algo tan inefable como misterioso que brota desde lo más profundo del alma.

En tu silencio está el poder de mover la estrellas de mi pecho y de mi cara. Cuando miras con tanta consciencia lo que tu mente proyecta, parece que desnudas de ropajes superfluos todas las cosas que para protegerse se adornan. Tu mirada es el camino energético que los seres del Universo recorren para llegar al Profundo y, ya conscientes, vuelven a casa.

En realidad..., tu mirada basta.


Inteligencia del Alma

José María Doria

El laberinto de la Dama

15 julio 2010

Para los que están inmersos en el instinto del borrego, la mujer deseada se vuelve hembra; para los que tienen un sentimiento de búsqueda, la mujer anhelada se vuelve dirección... dirección hacia otro plano de la realidad; aunque también para los poco atentos, puede tornarse extravío. La mujer es un laberinto, y el laberinto defiende su centro. Pero el que de verdad llega al centro del "Laberinto de la Dama", halla dirección o extravío. Si es dirección lo que encuentra, el centro del laberinto se vuelve un centro de energía cósmica y el laberinto se esfuma; pero si descubre extravío, no hay manera de salir de él.


Los ojos del corazón

Almas gemelas

10 julio 2010


Existe un mito sobre la unión de las almas gemelas, pues las vemos como el broche final de los cuentos de hadas: se casaron y fueron felices para siempre.
Pero no es así.


El alma gemela viene a arrancarnos la máscara, y tanto si se queda a nuestro lado como si desaparece, hará que nos quedemos con nuestra verdad desnuda para recorrer un camino que se nos deja abierto: el camino hacia nosotros mismos.

Laura Hesperid

Nuestro pequeño (gran) poder para cambiar el mundo

04 julio 2010

Hace cosa de un mes mi amigo Jesús me pidió que colaborara en un post para su blog No hay tiempo que perder. El post era una recopilación de artículos de sus lectores, en conmemoración del día mundial del medio ambiente (os lo dejo aquí).

Básicamente mi en mi colaboración hablaba del poder que tenemos cada uno de nosotros, por pequeño que creamos que es ese poder, para cambiar el mundo que nos rodea. Y es que la mayoría de la gente que conozco piensa que no tiene poder, ni voz ni voto para cambiar el mundo que le rodea, y que por pequeña que sea su aportación para mejorar, ésta es tan, tan pequeña, que no significará nada.

Esta semana volví a leer un comentario en esta línea en el blog de Ismael Serrano (algunos ya habéis bufado, que lo sé), en su última entrada, en la que narra la visita que ha hecho a Palestina, para colaborar con la UNRWA (agencia de la ONU que trabaja para ayudar a los refugiados palestinos).  La colaboración de Ismael consistió en grabar una canción con un coro de niños palestinos, y, posteriormente, destinar la recaudación de la venta de la canción a ayudar a estos niños. En ese post una chica comentaba que "estamos todos deseando colaborar, pero luego se nos olvidará", y que "estas ayudas son parches y tiritas".

No le quito razón, pero no tengo esa misma perspectiva derrotista. Quizá sea una pequeña acción, pero son el conjunto de todas las pequeñas acciones, de todos los granos de arena, los que acaban formando una montaña.

Y para muestra un botón: quién dice que no sirve para nada cada vez que con nuestra firma clamamos por causas injustas? o hacemos ver nuestra opinión sobre algo a los que nos gobiernan? Hace una semana Avaaz, una comunidad de internet que se dedica a recoger firmas y hacerlas llegar a los gobernantes, consiguió recoger más de un millón de firmas para que no se levantara la moratoria de la caza de ballenas. La campaña llegó a oídos de las delegaciones, los delegados de distintos países vieron con sus propios ojos como iba subiendo el contador de firmantes a favor de continuar con la protección, en la puerta de la convención, la prensa se hizo eco de la campaña y al final se tuvo éxito. Y con algo tan rápido, tan sencillo, tan fácil de comunicar a todo tu entorno, algo que no supone esfuerzo, consiguió que no se levantara el veto a la caza, se oyó nuestra voz.

Por eso creo que no hay colaboración pequeña, y que sí que tenemos poder para hacernos escuchar. Quizá no todos estemos preparados para ir directamente a las zonas donde hacen falta todas las manos y todo el apoyo del mundo, pero siempre hay alguna forma en la que podemos colaborar y hacer de éste un mundo mejor.

Escuchar

30 junio 2010

Escuchar al otro significa entender cómo se siente incluso si no nos habla, o aun en la distancia.
Escuchar al otro significa escuchar sus silencios. 
Escuchar al otro significa sentirle.

La Rueda

13 junio 2010






"Busca la manivela que me hace girar"

No pidas que te amen, tú eres el amor.
No pidas que te vean, tú eres la visión.
Ahí donde no están tus sentidos,
ni tus ideas,
ni tus deseos...
Estás tú.

Frase del día... en el curro

14 mayo 2010

Si mi opinión no importa para lo que me importa a mi,
que me va a importar a mí lo que les importe a ellos.



Made in: Maripili (uno de nuestros más increíbles pozos de sabiduría y fuente de frases que pasarán a la posteridad, como ésta)


"La opinión quiere que se inclinen las frentes bajo su ley...

14 abril 2010

... así pues, en lugar de despreciarla, es preciso vencerla".

Henri-Frédéric Amiel (Filósofo suizo)

Juzgar sólo según la propia opinión es peligroso. Sobre todo si esa opinión no está basada más que en nuestras propias percepciones y criterios. Tener un criterio firme y válido supone un esfuerzo, un trabajo, unas ganas de conocer y de ampliar miras, es un autocuestionamiento constante. Por desgracia es cada vez más frecuente ver cómo las opiniones personales dictan políticas y procedimientos de actuación. Y esas opiniones de unos pocos, sin fundamento alguno, son las que dirigen los derroteros de nuestras economías, de nuestras empresas y de nuestra sociedad. 

Renuncia

25 marzo 2010

Es en medio de la tormenta, cuando el barco es bamboleado en todas direcciones, cuando las olas parece que van a romper el casco en mil pedazos y el viento está a punto de reventar las velas, cuando la desesperación y la angustia están a punto de ganar la batalla, es cuando miramos al cielo pidiendo ayuda (por algo el dicho popular de "sólo nos acordamos de santa Bárbara cuando truena").

Miramos al cielo con el corazón encogido y lágrimas en los ojos pidiendo que alguien, o algo nos eche una mano. Buscamos a la desesperada el milagro. Y ofrecemos a cambio lo poco o mucho que tengamos, a veces, lo único que tenemos: nuestro corazón y nuestra alma.

Yo ofrecí mi renuncia. Renuncia para que el barco siguiera a flote y no se hundiera. Renuncia para que volviera a salir el sol entre las nubes y la lluvia, y apareciera el arco iris de la esperanza. Renuncia a lo que más he querido. Renuncia porque el resultado era lo único que importaba.

Y el destino está a punto de cumplir el trato de esa noche de tormenta. Y pronto pasará a cobrarse su deuda. Y le espero aquí, sentada ya en el puerto, con una sonrisa triste, mirando como el arco iris se forma en el horizonte, miles de gotitas de agua descomponiendo en brillantes colores los rayos de luz que se filtran entre las nubes. Sabiendo que lo prometido es deuda y que la recompensa obtenida superará con creces lo pedido.

Le ofrecí lo poco que tengo. Aunque no esté completo, porque parte lo perdí entre unas sábanas, en la noche en la que el miedo ganó la batalla y la guerra. Y aún así no me arrepiento, todo, absolutamente todo, ha valido la pena.

Diamantes

21 marzo 2010


Nacemos de la Madre, en bruto, llenos de tierra y barro, sin forma, y casi sin brillo, sólo sabiendo que bajo el barro se esconde un gran tesoro. La lluvia y las lágrimas nos limpian de ese barro, y nos transformamos en piedras, ya brillantes, pero sin forma, limpios y transparentes unos, de colores otros, pero todos igual de valiosos.

Poco a poco la vida nos va dando golpes, y cada golpe es una nueva faceta, un nuevo aprendizaje, una cara más que relumbrará al sol. Somos la piedra más dura, ni aire, ni agua, piedra o fuego puede dañarnos.

Creyéndonos indestructibles nos olvidamos de que los Diamantes pueden dañarnos, arañarnos, rompernos.

Y esas marcas no se borran nuncan. Pero esas marcas, al igual que los golpes de la vida, son los que nos hacen ser lo que somos. Los que hacen que brillemos en la luz. Y que podamos iluminar la oscuridad.

Siete palabras...

28 febrero 2010




Es una palabra. 
Las palabras son pálidas sombras de nombres olvidados. 
Los nombres tienen poder, y las palabras también. 
Las palabras pueden hacer prender el fuego en la mente de los hombres. 
Las palabras pueden arrancarles lágrimas a los corazones más duros. 
Existen siete palabras que harán que una persona te ame. 
Existen diez palabras que minarán la más poderosa voluntad de un hombre. 
Pero una palabra no es más que la representación de un fuego. 
Un nombre es el fuego en sí.

El nombre del viento

Patrick Rothfuss

Vivir el hoy

29 enero 2010


"La gente se engancha al ayer, sueña con mañana y se olvida de hoy"
Proverbio japonés




(Lo he encontrado en The Japan Photo projet, la aventura de dos fotógrafos recorriendo Japón durante un año, viviendo en una caravana y haciendo fotografías por todo el país)

A vueltas con el logo...

28 enero 2010

Cuando una empresa se presenta en sociedad y sale al mercado debe tener muy claro qué quiere transmitir y cómo quiere hacerlo. A grosso modo, el qué quiere transmitir y cómo quiere hacerlo, y a fin de cuentas, cómo le percibe el resto de la sociedad, empresas, organismos, etcétera, es la imagen corporativa.


El tema de la imagen corporativa es muy serio, pues es tu carta de presentación ante el mundo, y por eso la mayoría de las empresas se gastan auténticas millonadas en que en consultoras les ayuden en el diseño de su imagen. 


La imagen corporativa se compone del logotipo, nombre, eslogan, marca, etcétera. El logotipo es tu identidad visual, cuando alguien lo vea, en cualquier parte del mundo, debería ser capaz de identificar sin género de dudas a tu empresa. 


El diseño del logo no es tema baladí, y aún así se me ocurrió, hace cosa de un mes, atreverme a hacer una propuesta de diseño de logo para una empresa de está comenzando su andadura.  Yo  no he estudiado a fondo el tema, pero mi amigo Nacho me pasó una información a todas luces fundamental para el diseño de logos: los diez errores más comunes a la hora de diseñar un logo. Gracias a ese artículo me dí cuenta de que un logo no tiene que tener ningún problema a la hora de reproducirlo en cualquier medio, y de cualquiera forma.


Aún así hay grandes empresas (muy grandes y no diré nombres por aquello de que mi casa aún es del banco) en que a pesar de haberse gastado un pastizal no se entiende cómo no se tiene cuidado a la hora de representar su logo en distintos formatos, por ejemplo un premio... o una escultura. 


Y todo viene a raíz de una conversación de hace casi medio año, en la que con un amigo comentábamos el error garrafal de una gran compañía que en un trofeo coronado por su logo, éste aparecía como si estuviera reflejado en un espejo. Así, si colocamos el logo en el centro de una mesa, y a los extremos a dos personas, cada una lo vería orientado en la dirección correcta. Tal y como es el logo en realidad. El problema está cuando representamos al logo sólo por su silueta, y el resto está hueco, debido a que el logo no es simétrico. Conclusión: el centro del logo se ve invadido por un montón de líneas que estropean la imagen que se quiere transmitir, la imagen que nos identifica como empresa.


Digamos que esto, en un trofeo de menos de un par de palmos de altura y que se queda en los despachos y estanterías de los agraciados no supondría mucho problema... el problema está cuando ese diseño tiene unos tres metros de altura y se encuentra en uno de tus edificios más identificativos, tanto a nivel nacional como internacional... pero bueno, así pasa con las grandes corporaciones... que las mires por donde las mires, no ves nada claro.

El mejor regalo del mundo

04 enero 2010

Queridos Reyes Magos,

Como este año he sido tan rebuena, he currado tanto (aunque llegase a las diez a trabajar), he mimado (lo que se ha podido) a mis amigos, no he dicho las puñeteras palabrotas de costumbre (Carlos puede verificarlo) y no he puesto a parir (apenas) a mis jefes... creo que ya es hora de que me traigáis el mejor regalo del mundo... ¿Qué cuál es? joer, adivinadlo vosotros, que para eso sois los magos.

Mi más afectuoso saludo

Una servidora

Bueno, coñas aparte. En esta época se suele ver a montones y montones de gente, aglomerándose en los centros comerciales, con el gesto desencajado buscando el regalo perfecto, el mejor regalo del mundo para sus seres queridos (y no tan queridos)... y es que hacer un buen regalo es difícil, y parece que cuando hacemos un regalo nos estamos sometiendo a examen: ¿Si me gasto tanto, será mucho o poco?, ¿y si ya lo tiene?, ¿y por qué no se me ocurre nada original y siempre acabo regalando lo mismo? y el tan temido ¿y si no le gusta? HORROR.

La verdad es que hacer un buen regalo (y yo entiendo por buen regalo un regalo que guste, no tiene porqué ser carísimo) es algo bastante difícil. A mi, afortunadamente, no se me da mal. En mi caso, por suerte, es un don (joer, alguno tenía que tener después de los batacazos que llevo con el tema de la fotografía).

Y es que reflexionando sobre una conversación que tuve con una amiga hace una semana, y juntando eso con Hermann Hesse y con una casualidad del destino, unido a las fechas en las que estamos, llevo un par de días reflexionando sobre el regalo perfecto. Y es que al final, lo que de verdad cuenta, es que sintamos que la persona que nos regala algo, por pequeño que sea, lo haya hecho pensando en nosotros. Que lo que quiera que nos regale le haya recordado a nosotros, a la relación que tengamos. Y para eso no hace falta gastarse un pastizal. A veces no hace falta gastarse ni un duro. Por eso a las mamis se les saltan las lágrimas cuando su peque le trae el primer regalo del día de la madre del colegio, y lo mismo a los papás. Por eso se nos pone la piel de gallina cuando alguien nos dedica una canción en una discoteca... o toca el piano para nosotros... el mejor regalo del mundo puede ser un café en un bar, con una charla, un paseo por un parque, una poesía o una fotografía. A lo mejor, el mejor regalo del mundo, solamente es estar.


Por eso queridos míos, os deseo que Papá Noel, San Nicolás, sus Majestades los Reyes Magos de Oriente, la Befana italiana o vuestro dios particular os conceda el mejor regalo del mundo estas Navidades.







El manifiesto por la defensa de los derechos en internet y la cumbre de Copenhague

10 diciembre 2009

Lo puse en facebook un par de días antes de que comenzara la cumbre de Copenhague: "Igual que se ha movido la red por el tema de la defensa de nuestros derechos en internet deberíamos movernos para apoyar la cumbre de Copenhague y que no quede en agua de borrajas".

Y aviso, este post va a ir cargadito de demagogia barata (como yo lo llamo, erróneamente o no, pero es como lo siento). También es mezclar churras con merinas, pero es mi visión. 

Y es que el grupo que se creó en Facebook a raíz de la presentación del anteproyecto de la ley de economía sostenible, junto con el anexo donde se insinua la supresión de webs que vulneren los derechos de autor ("estupendamente" protegidos por la SGAE) consiguió movilizar a la red y a los medios, incluso al ministerio de Cultura de una forma sin precedentes. La reacción de la sociedad fue brutal, el grupo en facebook ya tiene casi 175.000 miembros, se salió a la calle (aunque "de paseo"), se dedicaron editoriales y cierres de noticiarios. El mundo se volvió loco porque la censura asomaba las orejas de nuevo (o al menos eso es lo que afirman nuestros amigos de PP, únicos en decir -votar- una cosa o todo lo contrario dependiendo del foro que se trate). Si bien es cierto que apoyo totalmente el manifiesto que se redacto en contra de la citada ley, que estoy admirada de la reacción popular que se generó después, estoy totalmente de acuerdo con la opinión que da Enrique Dans (uno de los que acudieron a la reunión con la ministra) en su blog  (y que conocí por una amigo): "aún no hemos conseguido nada, hay que seguir escribiendo, seguir mandando mensajes al gobierno, seguir movilizándonos...". Y es que tenemos una tendencia al inmovilismo y al "ya lo harán otros" que me saca de quicio, y que que ralla en el suicidio colectivo si lo vemos como una de las características intrínsecas de nuestra sociedad. 

Y frente a esta explosión sin consecuencias aparentes (al menos aún) me encuentro con que el futuro de este planeta se lo están jugando, durante estos días, en Copenhague. Y mucho me temo que pasará la cumbre sin pena ni gloria, y que no se llegará a ningún acuerdo vinculante para reducir las emisiones de CO2, porque nuestros representantes están muy ocupados con "mamá, mamá, él contaminó primero", "yo no puedo hacerlo, porque aún estoy en edad de crecer" y la culpa la tienen "fulanito y menganito".  Y mientras ellos están tirándose piedras los unos a los otros, nosotros, "la calle", nos quedamos mirando... bueno, mejor dicho, ni eso. Si bien es cierto que el día que comenzó la cumbre los periódicos de este país lanzaron un editorial conjunto apoyando la toma de medidas y recalcando su importancia, según han pasado los días parece que las voces se han ido apagando. Ayer me llegó un mensaje de Greenpeace Int. y hoy otro de Greenpeace España animando para que la gente se eche a la calle, para que se siga escribiendo a los gobiernos, para que se siga presionando... en definitiva, para HACER RUIDO, para concienciar y mentalizar a la población de que este es un PROBLEMA GRAVE y ES UN PROBLEMA DE TODOS. 

Y es que creo que el problema lo vemos aún muy lejano: no son nuestras casas las que desaparecen bajo las aguas, ni nuestros terrenos los que se mueren por la sequía, no somos nosotros los millones de personas que ya son refugiados climáticos... ni creemos que vayamos a ser los cientos de millones que se prevén de aquí a dos décadas. Nosotros somos ricos, y vivimos en una sociedad avanzada. En un país cuyos gobernantes se ocuparán de buscarnos el suministro de agua cuando el verano que viene no nos llegue el agua a casa, si continúan las altas temperaturas y sigue sin llover. Esos mismo gobernantes que aún están aquí, dedicándose no sé muy bien a qué, y que la semana que viene irán al cierre de la cumbre, para salir guapos en la foto, pero que no habrán tomado ninguna decisión, que no habrán negociado, que no se han preocupado de sentarse y enfrentarse a la realidad, y tomar medidas para intentar solucionarlo.

Y nosotros mientras, ¿qué? ¿nos quedaremos mirando sin hacer nada, esperando a ver qué hacen ellos?, si ellos no se mueven les tendremos que mover nosotros, y ser nosotros los primeros en echar a andar, hacer que arda la red, pedir, reclamar y manifestarse.  Si ellos ven que no nos importa, no se moverán, porque lo que a fin de cuentas les importa es el poder y los votos. Pero si luchamos, si nos preocupamos, aunque sólo sea por captar nuestros votos, por hacer ver que les interesa (es así de triste, pero es la realidad) quizá consigamos que salga algo de esta cumbre. 

No está en sus manos, está en las nuestras. 








Y el tiempo se detuvo...

09 diciembre 2009

Como hormigas que se mueven frenéticas de un lado a otro nos movemos en Navidad por las calles, rodeados por miles de luces de colores y gingles... todo es rápido, todo corre prisa, todo es aquí y ahora... pero todo esto es sólo por fuera.

Por dentro el tiempo se ha detenido. Contenemos el aliento. Esperamos. En estas fechas siempre esperamos... algo así, como un milagro. ¿Miento? No. Son las fechas de los deseos y los propósitos. De las esperanzas. De recogernos en nosotros mismos... aunque no lo parezca. Por eso es que en los últimos he comprobado (y vivido) algo: hibernamos. Aunque ha hecho un calor de mil demonios, aunque las cigüeñas han vuelto (ya) de su viaje migratorio, aunque el ser humano no necesita hibernar para vivir.  

Mis amigos bloggers escriben menos, mi grupo de trabajo de una de mis aficiones también está parado, yo apenas he escrito... las circunstancias de cada uno son distintas, las historias nos van marcando. Y es como nos dijo Aurora: a veces seguimos un movimiento pendular... y quizá la primavera nos haga salir de nuestro letargo con ganas de volver a salir al mundo. El empujón que necesita el péndulo para volver a moverse.