A veces me apetece tener branquias...

07 septiembre 2009

Éstas son algunas de las joyas que pueblan nuestros mares... Y no somos capaces de valorarlas porque no las vemos, porque nos parece algo lejano, no las conocemos y por tanto no las respetamos. Ya lo he dicho alguna vez: el desconocimiento lleva al miedo y de ahí a la destrucción hay muy pocos pasos.

Os dejo con una joya grabada por Jon Rawlison, con música de un grupo de Seattle que se llama Barcelona, un acompañamiento perfecto.

Disfrutadlo.

Un consejo

Dando vueltas sin rumbo por internet, acabo de encontrar un vídeo que nos enseñó Marcela, una compañera del máster, el último día de clase, a modo de despedida.

Éramos un grupo muy unido, muy pequeño, y aunque las pasamos canutas y hubo de todo un poco, nos cogimos todos mucho cariño.

Ese último día, quien más, quien menos, se emocionó y se le saltaron un par de lagrimillas, viendo el video y con la posterior despedida (evidentemente, yo en mi línea, un par de lagrimillas y algunas más de regalo).

Y hoy me gustaría compartirlo con vosotros. Es largo, pero es precioso, y tiene verdades como puños.

Ausencias...

03 septiembre 2009


Me quema en la mano
la ausencia de tus dedos
entrelazados con los míos.

Me abrasa el recuerdo
de tus manos acariciando mi rostro
y mi pelo sigue enredado entre tus dedos.

A veces siento un aleteo en los labios
y miles de mariposas recorren mi boca
y sólo por un momento
vuelvo a recordar el sabor de tus besos.


Y algunas noches me despierto
soñando que he dormido 
en el hueco que queda
entre tu abrazo y tus latidos.

Intimidad

De un tiempo para acá muchas cosas han cambiado, y gente que había desaparecido de mi vida, o yo había desaparecido de la suya, están volviendo. Y no importa los años que hayan pasado, porque la confianza y la intimidad que había en aquel entonces aún perduran. Y a veces me parece increíble lo profunda que puede llegar a ser una relación, para que resista el tiempo y la distancia de esa forma.


Y es que a veces internet hace magia, y a uno de mis antiguos amigos lo recuperé a través del facebook. Y a partir de una tarde de abril, las cosas han vuelto a ser como hace más de diez años. Cuando la ruptura de nuestro grupo, a causa de la ruptura de su relación, lo mandó todo al garete. Yo me equivoqué en mis decisiones de aquel momento, pero se aprende de todo en esta vida.


Y poco a poco la relación se está recuperando. Y ayer estuvimos hablando de los viejos tiempos... y la intimidad que tenía con él volvió a cobrar la forma de su mano acariciando mi espalda.


En la primera tarde de abril escarbamos para intentar averiguar el porqué de nuestra separación, pero había miles de razones. Los siguientes días nos hemos puesto al día de nuestras vidas, de la mía, de la de los amigos que teníamos en común. Cada una corriendo por un derrotero distinto. Y ayer volvimos a nosotros, a aquello que nos unió en tercero de carrera. A aquello que nos separó.


Ayer le dije: "es que me parece que te despertaba un tremendo instinto de protección..." pero hoy me he dado cuenta de que era al revés: la que se sentía protegida era yo. Y también muy querida.


Ratoncito, creo que he tenido mucha suerte contigo.

El hombre que me ame...

02 septiembre 2009

I
El hombre que me ame
deberá saber descorrer las cortinas de la piel,
encontrar la profundidad de mis ojos
y conocer lo que anida en mí,
la golondrina transparente de la ternura.

II
El hombre que me ame
no querrá poseerme como una mercancía,
ni exhibirme como un trofeo de caza,
sabrá estar a mi lado
con el mismo amor
conque yo estaré al lado suyo.

III
El amor del hombre que me ame
será fuerte como los árboles de ceibo,
protector y seguro como ellos,
limpio como una mañana de diciembre.

IV
El hombre que me ame
no dudará de mi sonrisa
ni temerá la abundancia de mi pelo,
respetará la tristeza, el silencio
y con caricias tocará mi vientre como guitarra
para que brote música y alegría
desde el fondo de mi cuerpo.

V
El hombre que me ame
podrá encontrar en mí
la hamaca donde descansar
el pesado fardo de sus preocupaciones,
la amiga con quien compartir sus íntimos secretos,
el lago donde flotar
sin miedo de que el ancla del compromiso
le impida volar cuando se le ocurra ser pájaro.

VI
El hombre que me ame
hará poesía con su vida,
construyendo cada día
con la mirada puesta en el futuro.

VII
Por sobre todas las cosas,
el hombre que me ame
deberá amar al pueblo
no como una abstracta palabra
sacada de la manga,
sino como algo real, concreto,
ante quien rendir homenaje con acciones
y dar la vida si es necesario.

VIII
El hombre que me ame
reconocerá mi rostro en la trinchera
rodilla en tierra me amará
mientras los dos disparamos juntos
contra el enemigo.

IX
El amor de mi hombre
no conocerá el miedo a la entrega,
ni temerá descubrirse ante la magia del enamoramiento
en una plaza llena de multitudes.
Podrá gritar -te quiero-
o hacer rótulos en lo alto de los edificios
proclamando su derecho a sentir
el más hermoso y humano de los sentimientos.

X
El amor de mi hombre
no le huirá a las cocinas,
ni a los pañales del hijo,
será como un viento fresco
llevándose entre nubes de sueño y de pasado,
las debilidades que, por siglos, nos mantuvieron separados
como seres de distinta estatura.

XI
El amor de mi hombre
no querrá rotularme y etiquetarme,
me dará aire, espacio,
alimento para crecer y ser mejor,
como una Revolución
que hace de cada día
el comienzo de una nueva victoria

Gioconda Belli