La semilla no puede saber qué va a suceder, la semilla nunca ha conocido la flor.
Y la semilla no puede siquiera creer que tiene el potencial de convertirse en una hermosa flor.
El camino es largo, y siempre es más seguro no recorrer ese camino porque el trayecto es desconocido, nada está garantizado.
Nada puede ser garantizado.
Mil y uno son los riesgos del camino, son muchos los escollos – y la semilla está segura, escondida dentro de una dura coraza.
Pero la semilla lo intenta, hace un esfuerzo, tira la dura concha que es su propia seguridad y comienza a moverse.
Inmediatamente la lucha comienza: la lucha con la tierra, con las piedras, con las rocas.
Y la semilla era muy dura y el brote será muy, muy suave y los peligros serán muchos.
No había peligro para la semilla, la semilla podía haber sobrevivido por milenios, pero para el brote los peligros son muchos.
Pero el retoño emprende hacia lo desconocido, hacia el sol, hacia la fuente de luz, sin saber dónde, sin saber por qué.
Enorme es la cruz que ha de cargarse, pero la semilla posee un sueño y la semilla se mueve.
El mismo camino es para el hombre.
Es arduo.
Mucho valor se necesitará.
Osho
Osho
"SÉ UNA LUZ PARA TÍ MISMO"
4 Comentarios:
Unas palabras inspiradoras,gracias por compartirlas.
22 de febrero de 2009, 22:32Muy profundas.
23 de febrero de 2009, 11:58Pero claro, el bebé tampoco sabe qué gran mujer será (u hombre) ni el cachorro sabe que será un mastín.
No lo sabe?
O sí lo sabe. Bueno, quiero decir su información genética, sabe perfectamente qué será como será y como debe hacer para llegar a ser lo que será.
Una Almendra, no sé si sabe que será árbol, que estará floreciendo, como justo ahora...
Hoy he visto los primeros almendros en flor, y claro me he acordado de tu blog.
Me encanta la foto y me encanta la reflexión ¡Muy buena entrada "Arwen"!
23 de febrero de 2009, 14:55¡Felicidades! Por aquí también han empezado a florecer los almendros.
Muchas gracias Troyana, Futblo y Mad...
23 de febrero de 2009, 19:05La verdad es que lo escribí ayer pensando en lo difícil que nos puede resultar cambiar, y lo muy necesario que puede resultar a la vez.. y la valentía necesaria para ello.
Como dice Futblo, nunca podemos saber qué podemos llegar a ser... como dice un amigo mío: una fuente infinita de potencialidad.
Y además, mi almendro, el que tengo de camino al trabajo y en el que me basé para titular el blog, también ha florecido!!
Bienvenida primavera y bienvenido el renacimiento...
Un beso a todos
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