"La opinión quiere que se inclinen las frentes bajo su ley...

14 abril 2010

... así pues, en lugar de despreciarla, es preciso vencerla".

Henri-Frédéric Amiel (Filósofo suizo)

Juzgar sólo según la propia opinión es peligroso. Sobre todo si esa opinión no está basada más que en nuestras propias percepciones y criterios. Tener un criterio firme y válido supone un esfuerzo, un trabajo, unas ganas de conocer y de ampliar miras, es un autocuestionamiento constante. Por desgracia es cada vez más frecuente ver cómo las opiniones personales dictan políticas y procedimientos de actuación. Y esas opiniones de unos pocos, sin fundamento alguno, son las que dirigen los derroteros de nuestras economías, de nuestras empresas y de nuestra sociedad. 

Frozen

28 marzo 2010

En una de las cadenas de música que de vez en cuando pongo (en la tele, entiéndase) les ha dado por hacer una especie de recopilación de los éxitos de Madonna. Y mira que no es que me apasione, pero en su momento la letra me enganchó, y el vídeo me encanta, me atrae y me atrapa.

Frozen
Tu sólo ves lo que tus ojos quieren ver.

¿Cómo puede la vida ser lo que tu quieras que sea?
Estás congelado
Cuando tu corazón no está abierto.
Te consume tanto tanto como tienes.
Pierdes el tiempo en odio y remordimiento.
Estás roto
Cuando tu corazón no está abierto.

Se le acaba el tiempo

Hoy me he enterado que al padre de mi mejor amiga se le acaba el tiempo. Tiene cáncer y a pesar de las sesiones de quimioterapia se le ha extendido. Ya no hay nada que los médicos puedan hacer. Así que haciendo acopio de las pocas fuerzas que le quedan va a intentar pasar el tiempo que le quede de la mejor manera posible, rodeado de su familia, y esperando a su nieta. Sólo espero que encuentre las fuerzas suficientes para esperar a que nazca Ágata, que mi mejor amiga saque fuerzas de donde sea, sabiendo que tiene aquí a su hermana, que estará con ella cuando nazca la niña y cuando me necesite. Que puedan disfrutar de la mejor manera posible del tiempo que les queda juntos.
Y que desde aquí les mando todo mi apoyo y mi cariño.

Renuncia

25 marzo 2010

Es en medio de la tormenta, cuando el barco es bamboleado en todas direcciones, cuando las olas parece que van a romper el casco en mil pedazos y el viento está a punto de reventar las velas, cuando la desesperación y la angustia están a punto de ganar la batalla, es cuando miramos al cielo pidiendo ayuda (por algo el dicho popular de "sólo nos acordamos de santa Bárbara cuando truena").

Miramos al cielo con el corazón encogido y lágrimas en los ojos pidiendo que alguien, o algo nos eche una mano. Buscamos a la desesperada el milagro. Y ofrecemos a cambio lo poco o mucho que tengamos, a veces, lo único que tenemos: nuestro corazón y nuestra alma.

Yo ofrecí mi renuncia. Renuncia para que el barco siguiera a flote y no se hundiera. Renuncia para que volviera a salir el sol entre las nubes y la lluvia, y apareciera el arco iris de la esperanza. Renuncia a lo que más he querido. Renuncia porque el resultado era lo único que importaba.

Y el destino está a punto de cumplir el trato de esa noche de tormenta. Y pronto pasará a cobrarse su deuda. Y le espero aquí, sentada ya en el puerto, con una sonrisa triste, mirando como el arco iris se forma en el horizonte, miles de gotitas de agua descomponiendo en brillantes colores los rayos de luz que se filtran entre las nubes. Sabiendo que lo prometido es deuda y que la recompensa obtenida superará con creces lo pedido.

Le ofrecí lo poco que tengo. Aunque no esté completo, porque parte lo perdí entre unas sábanas, en la noche en la que el miedo ganó la batalla y la guerra. Y aún así no me arrepiento, todo, absolutamente todo, ha valido la pena.

Diamantes

21 marzo 2010


Nacemos de la Madre, en bruto, llenos de tierra y barro, sin forma, y casi sin brillo, sólo sabiendo que bajo el barro se esconde un gran tesoro. La lluvia y las lágrimas nos limpian de ese barro, y nos transformamos en piedras, ya brillantes, pero sin forma, limpios y transparentes unos, de colores otros, pero todos igual de valiosos.

Poco a poco la vida nos va dando golpes, y cada golpe es una nueva faceta, un nuevo aprendizaje, una cara más que relumbrará al sol. Somos la piedra más dura, ni aire, ni agua, piedra o fuego puede dañarnos.

Creyéndonos indestructibles nos olvidamos de que los Diamantes pueden dañarnos, arañarnos, rompernos.

Y esas marcas no se borran nuncan. Pero esas marcas, al igual que los golpes de la vida, son los que nos hacen ser lo que somos. Los que hacen que brillemos en la luz. Y que podamos iluminar la oscuridad.