Un montoncito de pequeños secretos que son como tesoros

14 marzo 2010


Lo tenía olvidado en la estantería. Un error terrible. Así que estos días, y hasta que pueda ir a desvalijar la casa del libro estoy tirando de libros que tengo en las estanterías, y que por una razón cualquiera, se habían quedado abandonados.

No llevaré más de 60 hojas, pues lo empecé el miércoles, y el viernes no leí. Pero lo que he leído hasta ahora me ha hecho sumergirme en  un mundo donde realidad y ficción se desdibujan y se funden en un torbellino de conversaciones y recuerdos:

"¿Adónde ahora? Si hubiese dispuesto en aquel momento de una varita de virtud, se me hubiera presentado al punto un pequeño y lindo salón estilo Luis XVI, en donde un par de buenos músicos me hubiesen tocado dos o tres piezas de Händel y de Mozart".

"Porque esto es lo que yo más odiaba, detestaba y maldecía principalmente en mi fuero interno: esta autosatisfacción, esta salud y comodidad, este cuidado optimismo del burgués, esta bien alimentada y próspera disciplina de todo lo mediocre, normal y corriente."

El lobo estepario
Hermann Hesse

¿Dónde termina la realidad y comienza la ficción?, ¿cuántas sorpresas más me aguardan?... ¿quizá algún ojo avizor descubra algún nuevo tesoro?... mientras seguiremos correteando en la oscuridad, bajo la lluvia, iluminados por la tenue luz de una farola, persiguiendo a la luna...

4 Comentarios:

Joseluinik dijo...

...Correteareis como las flores corretean entre las estaciones, como la oscuridad danza entre las farolas, y como la lluvia, añorado testigo por lo que intuyo, adorna nocturnidades decoradas por esa luna.

En tu poder están las esmeraldas para convetir ficción en realidad y misterios en sorpresas, las piernas para recorrelas, las manos para dibujarlas, y el resto, aromático aceite de almendras, elimina cualquier posibilidad de mediocre, normal y corriente.

Simplemente...disfruta.

15 de marzo de 2010, 3:24
Cristina dijo...

Añorado testigo igual de inalcanzable que la luna que persigo, que va y viene como esas flores de primavera, las más bellas, las más breves...

Una realidad que se sabe breve y esquiva, que se irá tan rápido como la primavera, por lo que sólo queda la opción de disfrutarla mientras esté y añorarla cuando se vaya.

Precioso lo de las esmeraldas, muchísimas gracias :D

Disfrutaremos, mientras podamos, porque eso es la vida: una sucesión de breves momentos de felicidad :)

15 de marzo de 2010, 10:53
eva al desnudo dijo...

Mi niña, que cambio más radical ¡me encanta tu sitio!¿Te has cambiado la plantilla no?
Feliz regreso bonita, somos mujeres en guerra ;)

15 de marzo de 2010, 23:19
Cristina dijo...

Hola nena!!! la he cambiado ya tantas veces que he perdido la cuenta! no sabía que poner, no me encontraba, necesitaba más luz... y el sábado encontré esta, que además podía personalizar con mis fotos... así que la he adoptado.

Supongo que me ha sentado bien que el sol se haya asomado un poquito...

Yo siempre he tenido en mi interior algo de Sheena, la guerrera jajajajaja!

15 de marzo de 2010, 23:22