Y el tiempo se detuvo...

Como hormigas que se mueven frenéticas de un lado a otro nos movemos en Navidad por las calles, rodeados por miles de luces de colores y gingles... todo es rápido, todo corre prisa, todo es aquí y ahora... pero todo esto es sólo por fuera.


Por dentro el tiempo se ha detenido. Contenemos el aliento. Esperamos. En estas fechas siempre esperamos... algo así, como un milagro. ¿Miento? No. Son las fechas de los deseos y los propósitos. De las esperanzas. De recogernos en nosotros mismos... aunque no lo parezca. Por eso es que en los últimos he comprobado (y vivido) algo: hibernamos. Aunque ha hecho un calor de mil demonios, aunque las cigüeñas han vuelto (ya) de su viaje migratorio, aunque el ser humano no necesita hibernar para vivir.  

Mis amigos bloggers escriben menos, mi grupo de trabajo de una de mis aficiones también está parado, yo apenas he escrito... las circunstancias de cada uno son distintas, las historias nos van marcando. Y es como nos dijo Aurora: a veces seguimos un movimiento pendular... y quizá la primavera nos haga salir de nuestro letargo con ganas de volver a salir al mundo. El empujón que necesita el péndulo para volver a moverse.

Estamos en obras de remodelación...




Disculpen las molestias....

Color Esperanza

De Diego Torres... una de mis canciones favoritas... vídeo y letra, porque hoy me apetece cantar... para mí, para ti, para todos...





Sé que hay en tus ojos con solo mirar 
que estas cansado de andar y de andar
y caminar girando siempre en un lugar

Sé que las ventanas se pueden abrir
cambiar el aire depende de ti
te ayudara vale la pena una vez más

Saber que se puede querer que se pueda
quitarse los miedos sacarlos afuera
pintarse la cara color esperanza
tentar al futuro con el corazón

Es mejor perderse que nunca embarcar
mejor tentarse a dejar de intentar
aunque ya ves que no es tan fácil empezar

Sé que lo imposible se puede lograr
que la tristeza algún día se irá
y así será la vida cambia y cambiará

Sentirás que el alma vuela
por cantar una vez más

Vale más poder brillar
que solo buscar ver el sol

Y eso es lo que tengo...



Poemas
grandes muslos
grandes tetas
y muchísimo amor

(*) Adaptado de Ntozake  Shange

Hielo

No es verdad que el hielo anestesie. Abrasa. ¿A quién intenté engañar? El hielo se resquebraja bajo mis pies helados, mientras me va abrasando por dentro. No quería sentir.

No puedo.

Se ha abierto otra grieta, me tambaleo.

En el silencio sólo se oye el mortal crujir del hielo.


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