Perlas en el trabajo (efecto vacaciones)

15 julio 2008

Monólogo de Carmen: Bueno, es que ayer cuando ví a Miguel Ángel me quedé alucinada, nunca había visto a nadie tan moreno, vaya conguito... bueno, miento, ayer en un coche ví a un chico tan negro, tan negro, que casi no se le veía... (joder, y yo que no me pongo morena ni con crema autobronceadora...)

Y uno aprende

13 julio 2008


Y acabo de volver de visitar el podcast de "Cita con la noche"... y me he encontrado con esta maravilla... (hoy estoy pesada, lo reconozco ;) ):

Y UNO APRENDE
Después de un tiempo,
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma,
y uno aprende que el amor no significa recostarse
y una compañía no significa seguridad
y uno empieza a aprender.
Que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas
y que uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos
y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno del mañana es demasiado inseguro para planes....
y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma,
en lugar de esperar que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
y que con cada adiós uno aprende.
Con el tiempo aprendes que estar
con alguien porque te ofrece un
buen futuro significa que
tarde o temprano querrás
volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que
sólo quien es capaz de amarte
con tus defectos
sin pretender cambiarte
puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo te das cuenta de
que si estás al lado de esa persona
solo por acompañar tu soledad
irremediablemente acabarás
deseando no volver a verla.
Con el tiempo entiendes que
los verdaderos amigos son contados
y que el que no lucha por ellos
tarde o temprano se verá rodeado
sólo de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes que
las palabras dichas en un momento de ira
pueden seguir lastimando a quien heriste
durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que
disculpar cualquiera lo hace
pero perdonar es solo de almas grandes
Con el tiempo compendes que si
has herido a un amigo duramente
muy probablemente la amistad
jamás será igual.
Con el tiempo te das cuenta de
que aunque seas feliz con tus amigos
algún dia llorarás por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de
que cada experiencia vivida
con cada persona es irrepetible
"Uno aprende"
y uno aprende y aprende.....
......con cada día uno aprende.
Jorge Luis Borges

Postdata: reconozco que no soy nada dada a leer poesía, pero me estoy empezando a enganchar...

Yo

Ni soy un maestro, ni un buda,
ni nada semenjante,
sólo soy un alma errante,
en busca de su camino,
de vuelta hacia la luz.
No pretendo guiarte en tu camino,
cada uno debe enfrentarse a su sino,
sabiendo que todos los caminos
conducen al mismo centro.
Busco en mi misma lealtad, honor,
sinceridad, alegría, compasión,
cariño y sabiduría,
una llama interna me guía.
Es todo lo que puedo ofrecer,
una mano abierta, una palma vacía,
pero llena de todo lo que soy.

El acomodador

Otra perla de El Zahir: "El acomodador: siempre hay un acontecimiento en nuestras vidas que es el responsable del hecho de que hayamos dejado de progresar. Un trauma, una derrota especialmente amarga, una desilusión amorosa, incluso una victoria que no entendemos muy bien, acaba haciendo que nos acobardemos y que no sigamos adelante. El hechicero, en el proceso de crecimientos de sus poderes ocultos, primero tiene que librarse de ese punto acomodador, y para eso tiene que recordar su vida y descubrir dónde está".

Corolario: La verdad es la siguiente: siempre podemos ir más lejos. Amar más, vivir más, arriesgar más. Jamás la inmovilidad es la mejor de las soluciones. Porque todo a nuestro alrededor cambia (incluso el amor) y tenemos que seguir este ritmo.

El Zahir

Una de las cosas que he aprendido en los últimos tiempos es que el conocimiento no llega cuando uno lo busca, sino cuando se está preparado para asimilarlo y usarlo.
Quizá por eso, a pesar de haberme leído casi toda la obra de Paulo Coelho, "El Zahir" no cayó en mis manos hasta la semana pasada... lo había visto antes, pero no había sentido el impulso irrefrenable de cogerlo.
Tardé en leerlo unas ocho horas (tiempo medido por viajes en transporte público XD)... me quedé enganchada, quizá por la similitud de la historia que cuenta el libro con lo que yo había pasado.
Para quien no lo haya leído (y tranquilos, que no lo voy a destripar), el libro narra la historia de un hombre que pierde a su mujer, y ésta, una vez desaparecida, pasa a ocupar todos sus pensamientos, hasta convertirse en una obsesión. La única razón por la que está vivo, por la que sigue adelante... hasta una espiral de locura y desesperación, que acaba desembocando en un proceso de transformación interior.
Según Jorge Luis Borges, el concepto de Zahir proviene del Islam, y viene a significar algo así como "presente" e "incapaz de pasar desapercibido". Es algo, o alguien, que acaba ocupando nuestro pensamiento, hasta tal punto, que no somos capaces de concentrarnos en nada más. Así el zahir pasa a ser una obsesión que conlleva al inmovilismo, concentrados sólo en él somos incapaces de hacer nada más, de ver cual es el problema en realidad.
En el libro, el protagonista acaba aceptando su zahir, dejándose llevar por él en un proceso de transformación interior. Algo así me pasó a mí, con la diferencia de que yo libré una verdadera batalla hasta que lo acepté, y después, igual que vino, comencé a dejarlo ir. Y yo, al igual que el protagonista, comencé de nuevo un proceso de transformación interior, mis 40 días en el desierto (que realmente van camino de dos meses).
En este proceso llegué a verme como un verdadero monstruo, una persona horrible. Llegué a perder la esencia de lo que era realmente para verme como yo creía que los demás me veían a mí. Llegué a ver sólo lo malo que había en mí, porque pensé que los demás sólo eran capaces de ver mi sombra, y me hundí hasta el fondo, dejándome arrastrar por ella. A veces es necesario hundirse en el fango, hasta el cuello, para poder salir de nuevo a la superficie, y darse cuenta de que poco podemos hacer por cambiar lo que los demás piensan de nosotros, sino que lo que hay que hacer es concentrarse en cambiar la percepción que tenemos de nosotros mismos, crecer y ser mejores personas, volcar eso al exterior, y luego, si alguien quiere acercarse y cambiar la opinión que tenía sobre nosotros, bienvenido sea, si no, también estará bien.
Como Alma y Alex me dirían, ya me estoy abriendo demasiado, pero otra de las cosas que a mí me hacen bien, y además en el libro hablan sobre ello, es contar la historia personal, para ir vaciándose poco a poco, y dejar espacio para todo lo nuevo que tenga que llegar.