Por qué Arwen...

11 marzo 2008

Un día, haciendo un ejercicio de meditación en que te pedían que visualizaras tu yo interior cómo si fueras una princesa de cuento, yo ví a Arwen, de El Señor de los Anillos, interpretada por Liv Tayler. No sé porqué no ví ni Blancanieves, ni la Cenicienta, ni la Bella Durmiente... quizás porque esas princesas lo que buscan es un principe azul que venga a rescatarlas, y yo no quiero eso. Además es que físicamente no nos parecemos ni en el blanco de los ojos jejeje.... pero la veo fuerte, sabia, independiente... y aún así capaz de dejar la inmortalidad por el ser al que ama. Creo que por eso la escogí: por que intento ser cada día más fuerte, sabia e independiente.... es un largo camino a recorrer... y a veces me fallan las piernas, lo reconozco... pero no me rindo fácilmente... ella tampo.

Manías

04 marzo 2008

Y yo que no me tenía por una persona excesivamente maniática, hoy me he puesto a repasar un día normal en mi vida, y casi me caigo al suelo del susto... y algunas de mis manías son:
- Siempre desayuno, da igual la hora que sea... las seis de la mañana o las cuatro de la tarde, no perdono mi vaso de leche de soja (sé que no es leche, pero comercialmente algunas marcas la llaman así)... no tengo prisa por comer... no sería la primera vez que hago comida-cena porque he desayunado a las cuatro...
- Según llego a la oficina, siempre, me voy al baño y luego a por un café...
- Si tomo un chocolate de máquina, saco el chocolate con leche y luego más leche, y los mezclo en dos vasos de plástico).
- Según llego a casa me quito el reloj, los anillos, pendientes o collares... no soporto estar con ellos puestos en casa, pero si salgo de casa sin ellos me siento como desnuda.
- Todos los días me leo mi horóscopo (sí, me gusta... es una cosa con la que disfruto mucho... de vez en cuando hay que dejar la racionalidad a un lado).
-Empiezo a leer las revistas y los periódicos por el final...
-No puedo estar más de una semana sin leer un libro.... tengo adicción a la lectura (en el colegio me echaban de clase por leer a escondidas, con los libros en las rodillas, debajo de la mesa).

Pufff.... voy a dejar de hurgar... que vete a saber que más puede salir....

Días de viento




Me gustan los días de viento
sentir el frío en la cara,
sentir como me hiela los huesos...
como me cruje el alma.

El batir del pelo en la cara,
barriendo las lágrimas...
caminando hacia adelante,
borrando los recuerdos...

Me dejo llevar por el viento
como un hombre de arena,
olvidando lo que siento...
dejando volar las penas.






La banda sonora de mi vida

02 marzo 2008

Comencé tarde, pero la música me ha acompañado desde que tenía unos 13 años (cuando me compré mi primer radiocassete). De pequeña soñaba con ser cantante de ópera, y uno de mis tíos, que era un apasionado, me hacía cantar en los cumpleaños, y me animaba a que lo intentara... pero me quedé cantando encerrada en mi cuarto, los sábados por la mañana, cuando podía estar tranquila, porque había echado a mís hermanas del cuarto.

Y este post me ha dado por escribirlo porque esta mañana, mientras me duchaba, he estado escuchando un reportaje sobre la vida de Freddy Mercury... y he dado un salto en el tiempo, 10 años atrás. Queen era el grupo favorito de Miguel, mi mejor amigo de la universidad. Me he acordado de los dos en su coche, cantando y escuchando a Queen a todas horas, a grito pelado. Me encanta Queen, no sólo por la música, sino por la importancia que tuvo en un momento de mi vida, por los buenos recuerdos que me trae.

Y ya he estado todo el día recordando: mis primeras fiestas en el instituto, cantando canciones de Alejandro Sanz y Viceversa, OBK (de mis favoritos...)...mis primeras salidas de sábado por la noche a La Zona, las horas cantando en La estación 47 (Carlos Carvajal... dónde andarás? quizá en Tarifa o en Ibiza... espero que estés bien). Y mi Mónica Naranjo, que está a punto de sacar otro disco, por cierto (Juancar estarás emocionado... es una pena que al final nunca fuimos juntos a ningún concierto) con su Sobreviviré...Y he pegado otro salto, pero hacia adelante... al ver un vídeo esta tarde de Luis Miguel, uno los cantantes favoritos de Jesús.... las noches que me acercaba a la estación, los atascos en la M-30 escuchándolo...

Me he dado cuenta de que necesito tanto oir música tanto como comer o respirar... y que tengo maravillosos recuerdos de mis amigos, en sus coches, escuchando música y cantando...

http://es.youtube.com/watch?v=MKs4o0-38ek

Comunicación

Esta noche, en TCM, he visto un reportaje con una entrevista a Steven Spilberg, en que éste repasaba toda su filmografía. He de reconocer que he visto casi todas sus películas, y no me suelen dejar indiferente, pero hoy, con el reportaje, me he dado cuenta del trasfondo que Spilberg ha dado a muchas de sus películas, viéndolas en conjunto.

En un momento de la entrevista Spilberg ha hablado de la importancia de la comunicación, no sólo la suya como director de cine, tratando de transmitir no sólo emociones y sentimientos, sino su profunda implicación con su religión y con la política. Si no la importancia que tiene para el ser humano el poder comunicarnos, y los problemas y el dolor que causa el no poder hacerlo.
Donde se refleja más claramente la importancia de la comunicación en sus películas es en: Encuentros en la tercera fase: la escena en el monte, dónde nos intentamos comunicar con una nave extraterrestre mediante la música.
El color púrpura: la escena en que a Celie le enseñan a leer, con palabras escritas en papel, pegadas por los objetos de toda la casa.
Amistad: no la he visto, pero en el reportaje han puesto una escena muy buena, en las que Matthew McConaughey se las ve y se las desea para hacer entender a los esclavos negros que tienen que levantarse.
La Terminal: las escenas en las que Viktor Navorsky repite una y otra vez el nombre de su hotel y la dirección, o cuando ve las imágenes de su país en guerra en las televisiones del aeropuerto...no entiende los titulares, pero una imagen vale más que mil palabras.

El ser humano es un animal que necesita poder expresarse desde lo más profundo de sí mismo, ya sea hablando, escribiendo, con la música, la pintura... necesitamos contar lo que somos, lo que sentimos, lo que pensamos... y que el otro nos entienda. Para nosotros es tremendamente frustante no poder comunicarnos, no saber hacernos entender. Y cuando no nos entienden buscamos mil y una formas de suplir la falta de comunicación oral con otras formas de comunicación.

Y ahora es cuando yo reflexiono en voz alta y me doy cuenta de lo que me cuesta muchas veces hacerme entender, unas veces porque no hablo con claridad, porque no digo las cosas "con propiedad", y otras porque me cuesta expresar con palabras lo que siento. Quizá por eso me gusta tanto mirar a los ojos, o me gusta mantener una cercanía física: intento decir de otra forma lo que no me sale con palabras.

Hay mil formas de comunicarse, y para la mayoría no hace falta la palabra, con un gesto o una mirada puede ser suficiente. Incluso por los silencios, hay gente que te dice más por sus silencios y lo que no dice, que por todo lo que te pueda contar.